jueves, 1 de mayo de 2014

Huatuscalle y Pachapunya

El objetivo será Luricocha (Huanta- Ayacucho) y admirar una vez más su fiesta de las cruces. Pero mientras las encontramos y armamos nuestro relato devocional,  avancemos hacia la  cálida Huanta.
Huanta es encantadora, siempre, no solo en cruces o semana santa. Luricocha tiene historia festiva y productiva, con la palta y sus maderos sagrados que corren.

El 3 de mayo es día de las cruces
HERMANAS. Pachapunya fue dinamitada por los terroristas y ahora existen: la nueva y la herida.

Seguimos por  una carretera afirmada y conversamos sobre las bondades del valle. Me hablan de su plaza llena de palmeras, de la iglesia matriz o templo de San Pedro, construido en casi cien años por hombres venidos de lugares lejanos. Me cuentan también del Templo Sagrado Corazón de Jesús, al que llaman Convento de los Padres Redentoristas. “Es un lugar lleno de paz”, me dicen e imagino el gran patio y el hermoso recinto. Aún no hemos completado los 48 kilómetros al centro de Huanta y nos detenemos.  Desde Villa Florida, que está junto a la carretera, continuamos hacia el este por una trocha. Tomamos un camino de tierra para ir hacia los restos arqueológicos de Tinyaq, ubicados sobre una colina, en las alturas de las localidades de Macachacra y Villa Florida, en el distrito huantino de Iguaín.

Ernesto Valdez es un hombre dedicado a investigar estas reliquias. Aunque se queja de la falta de apoyo y de interés de parte de las autoridades competentes, edita con mucho esfuerzo la revista arqueológica Warpa que describe al detalle todos sus hallazgos. Y está ahí, mostrándome entusiasmado Tinyaq, conocida también como coronilla. Recorremos los recintos de piedra y barro, cada uno de 6 a 8 metros de largo por 4 a 5 metros de ancho orientados en forma lineal y con puertas de entrada a ambos lados.

Hemos regresado por la ruta hacia Ayacucho y a un costado de la carretera, bajamos y observo maravillada el puente colonial de Ayahuarcuna. Es de cal y piedra, construido en 1771 por disposición del corregidor y justicia mayor de San Pedro de Huanta, don Domingo Encalada y Torres. Antes debió ser de paja, refiere Ernesto, porque está conectado con el camino inca o Cápac Ñan. La historia afirma que en este puente los aguerridos Pokras, degollaron y colgaron a los tenientes del inca Wiracocha. De ahí el nombre de Ayahuarcuna, lugar donde se cuelgan los muertos.

La fiesta de las cruces

La fiesta de las cruces es para este lugar un momento máximo de alegría, pues no solo llegan al templo de Luricocha las cruces grandes o famosas, sino también las pequeñas, las de la casa, las del barrio. Y es que durante el 3 de mayo, día dedicado a los maderos, éstos  serán benditos y con esa nueva energía volverán a sus peañas o altares, donde permanecerán durante todo el año.

Pero claro, las cruces símbolo de Luricocha son dos: el Señor de Huatuscalle, patrón de las capillas, y al Señor de Pachapunya, patrón de los calvarios. Cuentan que la Cruz de Pachapunya  fue dinamitada por los terroristas y de sus astillas (las que encontraron) la rearmaron y se la llamó “la herida”.  Después, mandaron hacer otra, que es “la nueva” y quien reemplaza a la anterior en algunos actos, por cansados y pesados, como la carrera del tres de mayo.  

PATRÓN. Huatuscalle y las demás cruces se preparan para la carrera.


El Señor de Huatuscalle, que pesa unos 90 kilos, es hermano del Señor de Jerusalén que va a su derecha y del Señor de Yaroccasa que va siempre a la izquierda. Es que la historia cuenta que de un solo árbol salieron las tres cruces. Del tronco principal nació Huatuscalle, de la rama derecha Jerusalén y de la rama izquierda el Señor de Yaroccasa.

Cuando llegan Pachapunya y Huatuscalle la ceremonia litúrgica recién podrá comenzar. La gran cruz (Pachanpuya) que va acompañada del madero que la reemplaza en el cerro, a donde ya no puede subir, aparece de pronto y alborota a los fieles. No solo por la fe que le tienen, sino porque quienes la cargan, los yugos, hacen un enorme esfuerzo para avanzar y abrirse paso entre la gente.

Cada cruz tiene su cuadrilla de Chunchos, personajes arrancados de la selva, con la túnica o cushma, los collares de semillas, la flecha de chonta y las antaras típicas que no pueden dejar de sonar y  así,  evocan a los danzantes del Antisuyo.  A las cruces, incluso las visten, con varias casuyas,  chalinas, campanitas, s mates y el clásico chicote denominado tres puntas. Para asegurar la parte central y darle un toque más auténtico, le ponen las mantas.

En el culto de los antiguos peruanos, las deidades andinas se han ido transformando con el paso del tiempo. Desde hace más de 500 años, el culto a las huacas, cerros tutelares y apachetas del incanato ha sido reemplazado por la veneración a la Santísima Cruz. Y aunque el madero es el símbolo del cristianismo, en el Perú sigue siendo un buen pretexto para homenajear a la tierra y a esos dioses que nunca se fueron. 

Los miembros de cada pago o comunidad se organizan para adornar sus cruces y prepararlas para la procesión. Antes de la carrera, la solemnidad es representada por Pachapunya, patrón de los calvarios. Como no puede correr, avanza lento junto a los maderos que lo acompañan.  Luego se iniciará la carrera de cruces alrededor de la plaza de Luricocha. Quien lidera este acto es Huatuscalle, el patrón de las capillas. Él,  por ley tendrá que ganar.


VENERACIÓN. Con hierbas y casuyas, chalinas y cariño decoran las cruces antes de llevarlas al templo.


Lugar: Luricocha. Huanta. Ayacuchco
Altitud: 2 564 msnm

Recorrido: Está ubicado al norte de la provincia de Huanta (a 5minutos). De Ayacucho a Huanta hay 53Km (1h en auto) y desde Lima a la ciudad de Ayacucho hay vuelos diarios muy temprano. 

viernes, 4 de abril de 2014

De Vuelta a la Vida






Quizá lo hayamos visto en algún afiche y no podamos describir bien lo que esa pirámide luminosa significa.

Ayacucho, hermoso lugar semanasantero del Perú, mantiene los detalles de antaño durante esta compleja celebración bíblica, que como lo hemos dicho, en nuestro país tiene matices bastante particulares.
 
En Ayacucho le hablarán del Nazareno, del Encuentro con su Madre, del Santo Sepulcro, de la Dolorosa, del Cerrito Acuchimay y más. Aquí algunos datos del Anda de Resurreción y un detalle de lo que sucede ese mismo domingo en la ciudad de Tarma, en Junín.



FOTO: Martín Alvarado. Festejo de Resurrección en Ayacucho

Foto: Martín Alvarado. Familia Alarcón, cereros famosos de Ayacucho.


Don Agustín Alarcón nació en Ayacucho el 28 de agosto de 1933. Se convirtió en maestro adornista observando la labor de su padre, quien aprendió de su tío abuelo. Ha recibido reconocimientos a su labor de cerería de diversas instituciones y en el año 2010 el Congreso de la República le entregó la Medalla Joaquín López Antay. Lo conocí ese mismo año durante las celebraciones de Semana Santa. Él y su familia estaban  a cargo del armado y decorado del anda de Domingo de Resurrección. El anda, en forma de pirámide o Ushno,  es aquella que resalta en afiches, catálogos y comerciales cuando se habla de la riqueza ritual y cultural del Perú.
Así que lo vi ajetreado, junto a sus hermanos, a su esposa e hijos, con quienes comparte el trabajo, el cual comienza meses antes a las celebraciones pues lo que se tiene que armar y moldear es abundante. Por ejemplo: 10 000 rosas de cera, 2200 velas con su estaquil de carrizo cada una, 2200 parras de cera, 800 choclos de cera, 48 palomitas de maguey,  44 cascos tipo conos de flores. La estructura del anda tiene como base cuatro troncos de eucalipto, una mesa de madera y 80 palos de maguey.  Las rosas de cera se adhieren al anda con la quillca o espina de puchccullullu, que es como se le conoce al cactus. Se colocan 48 focos, el resplandor del Cristo va a su espalda y a su alrededor, como compañía, dos ángeles y dos judíos. El anda llega a pesar casi tres toneladas. Unas 300 personas más o menos tendrán que cargarla.

FOTO: Martín Alvarado. Alfombra de Flores en Tarma
Sale en procesión la madrugada del Domingo de Resurrección. Ese mismo día, no tan temprano, en la ciudad de Tarma (Junín), el Señor Resucitado avanza entre arcos llenos de rima rima y alfombras de colores y dibujos distintos que nos siguen hablando de la vida de los pobladores y de sus comunidades. En la fiesta que estamos ahora, la Pascua, también se hace presente San Pedro, como un amigo que viene de San Pedro de Cajas, el distrito artesanal de la provincia de Tarma. Muy acerca está el buen San Juan, la imagen que hemos visto en días anteriores y que hoy dará la venia y saludo respectivo al Señor de la Resurrección.
Sin embargo debemos estar atentos, pues aparecerá enseguida Nuestra Señora de la Alegría, aún con su manto negro, de luto, aunque, en el momento indicado éste se caerá y veremos el manto blanco, símbolo de celebración.
Sucede además, que de acuerdo a la creencia, muchas mujeres y varones, luego del paso de las imágenes que vuelven al templo, arrancan con fuerza algunas flores de rima rima. Dicen que con éstas se les pasa a los bebés que todavía no pueden hablar y el efecto es, que automáticamente, comienzan a decir sus primeras palabras. 

miércoles, 26 de marzo de 2014

Homenaje a la vida


 En Porcón lo más importante es festejar la entrada a Jerusalen. Por eso, antes de la muerte de Jesús, los campesinos cajamarquinos recuerdan con admirable ritual que él aún está vivo.


SEÑOR DE RAMOS. Venerado por sus fieles y sobre todo por los apóstoles, comuneros comprometidos que usan una corona de olivo.

PROTAGONISTA. La cruz o las cruces son las que caracterizan este festejo de Domingo de Ramos

El hermano de Claudia era policía y aquel año, con profunda devoción, logró llevarse al Señor de Ramos. Fue nombrado mayordomo, pero antes de pasar la fiesta una bala asesina lo arrancó a la fuerza de este mundo. Sin embargo, el compromiso con el Cristo no murió. El año 2003 su familia tuvo que hacerse cargo de los actos principales de la festividad de Domingo de Ramos en Porcón (Cajamarca).

Prepararon abundante comida durante 40 días, tanta que alcanzó para que las mujeres de los 12 apóstoles y las madres de los 12  ángeles llenen sus baldes de sopa y carne como un bendito regalo para el día siguiente. Esa noche de víspera, la vivienda del difunto lucía más viva y agitada que de costumbre. El Señor de Ramos yacía rodeado de velas, varones de poncho  grueso y niños atrapados por el sueño y la seriedad de cumplir un papel antes de llegar a los 6 años. En otra habitación, menos pública que la anterior, los marcadores o cargadores de una de las cruces, escuchaban atentos las estrictas recomendaciones para conducir el madero hacia el templo del pueblo.
Un halo especial inundaba el ambiente: el rosario sonaba distinto, igual que el violín, el tambor y la caja en medio del patio. A las 12 de la noche la señorca o burrita comió cinco panes, pues en la tarde, los freneros  (campesinos expertos en el ritual)  la habían bañado y cortado el pelo, preparándola para el glorioso domingo conduciendo por la carretera al “amito” o Señor de Ramos.
No hay tiempo de cerrar los ojos y salimos expulsados de la casa para recibir a la primera cruz que anda llegando. Tres movimientos hacia abajo y  arriba sirven de saludo al homenajeado. El acto se repite 39 veces más durante toda la madrugada. Como a las 6 de la mañana, vemos a la señorca escoltada por  ángeles cubiertos de pañuelos y espejos y por los apóstoles que sostienen sobre sus cabezas una corona de ramas de olivo. Las cruces forman una tras otra y avanzan, ensayando la procesión que realizarán en el atrio de la iglesia de Porcón Bajo. Al finalizar, el Señor de Ramos deja su cómoda ubicación en el altar y monta sobre la burrita rumbo al templo.


PAISAJE. Hermosa acuarela cajamarquina.


Fiesta: Domingo de Ramos
El recorrido del Señor de Ramos y los personajes que lo acompañan cambia cada año porque depende de  donde está ubicada la casa del mayordomo. Por eso a veces se camina grandes distancias (en el año 2003 fueron 10Km).
Fecha: El Domingo de Ramos es  el 13 de abril del 2014
Lugar: Porcón Bajo. Cajamarca
Altitud: 3200msnm
Recorrido: Son 20Km. al norte de la ciudad de Cajamarca. A la capital de la región se llega por aire y por tierra




PROCESIÓN. El Señor de Ramos sube a la "señorca" y avanza hacia el templo. Su recorrido depende de donde queda la casa del mayordomo.

lunes, 17 de marzo de 2014

Amarre del Cúmuchi


Luego del carnaval llega la Cuaresma y nos vamos preparando para la Semana Santa. En el Perú, la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús tiene su propia escenografía, su propio relato, su propia historia. Si por ejemplo hablamos de Ancash y nos trasladamos al poblado de Marca, en la provincia de Recuay nos vamos a encontrar con lo siguiente:  Descalzos cargan al Cristo, beben sopa de quinua, reparten la herencia de Judas y las imágenes santas corren en competencia el Domingo de Resurrección. En Marca, si San Lorenzo gana, será un buen año.


Jueves Santo:

-          A tempranas horas el sacerdote lava los pies de 12 niños.
-          A la mitad de misa se anuncia la muerte de Jesús con el toque de la matraca.
-          El Señor Crucificado de Viernes Santo es bajado para yacer en el altar rodeado de imágenes vestidas de blanco.
-          A  mediodía se reparte la sopa de quinua en el atrio del templo.
-          En horas de la tarde se realiza el amarre del cúmuchi. Decoran con flores de llimallima y chincho un arco especial hecho de ramas de ciprés. Al centro va el Cristo crucificado de Jueves Santo.
-          A la medianoche se realiza la pujanza. Ante la presencia de parejas de postores se decide quien cargará el cúmuchi de acuerdo a la cantidad de dinero que ofrezca cada una de ellas. Quien da más hará el sacrificio por las calles de Marca durante toda la noche y la madrugada. La costumbre dice que los cargadores deben tener 33 años y sostener el pesado arco por dos años consecutivos.

Viernes Santo:

-          Se arman las capillas donde descansará el Santo Sepulcro.
-          En la noche los Santos Varones, que son doce como los apóstoles de Jesús, llegan al templo, cogen sus velas y rezan ante el crucificado rodeados por los ángeles, aquellos niños que no deben pasar de los 10 años de edad y que serán los encargados de llevar en la espalda la indumentaria que le van sacando al Señor. El acto de desclavación del Cristo comienza  y termina de acuerdo a las ocho palabras que va determinando el cantor. Colocan a Cristo en el Santo Sepulcro y enseguida lo conducen por las diferentes calles de Marca hasta la mañana siguiente en que ingresa al templo.

Sábado de Gloria:

-          A la mitad de la misa el sacerdote anuncia la resurrección de Jesús. Hay música y alegría en casa de los carguyocs o responsables de la fiesta.
-          En la tarde se hacen dos muñecos que representan a Judas y a su esposa. Cuando están listos, los encargados van de casa en casa a pedir prendas y artículos para armar el huerto y el bazar de estos personajes.

Domingo de Resurrección

-          Se lee el testamento de Judas y de acuerdo a él se va repartiendo su herencia.
-          San Lorenzo, la Virgen Dolorosa y Pascua Ríos dejan el templo para competir a carreras en la plaza principal de Marca. Por tradición deberá ganar  el patrón San Lorenzo, pues así los marquinos se aseguran un año de éxitos y alegrías.


Detalle:

Marca pertenece a la provincia de Recuay (Ancash) y se encuentra a 2619 metros sobre el nivel del mar.


Manos que Hablan (Artesanos del Perú)






El tejido sigue siendo una de las actividades más importantes en el saber artesanal de las mujeres.

A pesar de la industria, la labor artesanal de varones y mujeres del Perú sigue deslumbrando, sobre todo a los extranjeros. Aún no aprendemos a apreciar el verdadero valor de una pieza hecha a mano y con el sublime talento de quienes por herencia siguen moldeando la arcilla, tejiendo la paja, recortando y delineando la lata, dándole forma a una madera o enhebrando hilos de colores. Es nuestro país una tierra de artesanos. En cada región existen estos personajes, que en solitario o agrupados, prosiguen su faena creando, imaginando e iluminándonos la vida con sus obras. Verdaderas obras de arte. El 19 de marzo, día de San José, según el calendario católico, es también el Día del Artesano.  

La técnica, en muchos casos, sigue siendo la tradicional.

Aquí una pequeña lista de algunos de ellos:  

Asociación Destellos Muchick
Daniel Castro: Usa la técnica del burilado y diseña usando la iconografía Mochica y las tradiciones de su tierra Moche.
Dirección: Elías Aguirre N° 443. Moche. La Libertad. Celular: 948275285. Email: destellosmuchick_mocheperu@hotmail.com

Artesanías Huamán
Miguel Huamán talla la madera y crea personajes usando la iconografía y emblemas de los Chachapoya.
Dirección: Jirón Bolognesi 550 – anexo Dos de Mayo. Leymebamba. Amazonas. Celular: 941878830. Email: huamanrevilla@gmail.com

Artesanía Huancavelicana de Colección
Contacto: Manuel Said Breña Martínez.
Celular: 967692536. Email: cuyayguitarra@hotmail.com

Creaciones Artesanías Ket´s
Trabajos con restos marinos, piedras volcánicas y plantas acuáticas.
Dirección: Mercado de San Juan de Marcona- Marcona. Ica
Contacto: Enriqueta Mercedes Torres López.

Juego Arte
Juguetería y artesanía en madera
Dirección: Cooperativa Umamarca manzana J Lote 10 San Juan de Miraflores. Lima-Perú.
Teléfono: 51-1- 2582876 Celular: 988772085 / 995081507
Contacto: Flavio Gonzales Rojas.

Comunidad de Huancas
La alfarería de Huancas es es trabajada por Senaida Inga, Clotilde Alva, Marcelina Quistan, Alejandrina Vargas y Tomasa Quistan. Ollas, cantaros, tiestos, chochos (vasijas para la fermentación de la chicha), candeleros, sahumerios y floreros son trabajados con arcilla, piedra molida, agua y tintes naturales.
Dirección: Municipalidad distrital de Huancas. Jirón José Olaya s/n - Plaza de Armas, Huancas- Chachapoyas-Amazonas. Teléfono: 041- 791182 Correo electrónico: munihuancas@hotmail.com

Artesano Alfredo López Morales
Dueño de la más antigua tradición retablista ayacuchana. La familia López gracias a sus manos conserva hasta nuestros días la imaginería ayacuchana.
Dirección: Jirón Mario Ramos N° 198, Ayacucho. Teléfono: 066-403669

Asociación de artesanos de Pomabamba
Producen tejidos tradicionales como tapices, alfombras, frazadas, polleras, ponchos, chales, chompas entre otros. También, sobresalen, las famosas pitacas o petacas, baúles tejidos con fibra de chacpa (árbol que crece en las alturas).
Dirección: Jirón Chachapoyas N° 530 Pomabamba-Ancash.
Teléfono: 043-451072. Email: gina_alca15@hotmail.com

Ceramista Mamerto Sánchez Cárdenas
El repertorio de su obra artística se compone de iglesias de techo protectoras del hogar; animales propiciadores de la abundancia como toritos, tarucas, venados, ovejas, criaturas míticas como sirenas, jarkachas y ukumaris; personajes icónicos como los chunchos, músicos y cocineras; utensilios de uso cotidiano y juguetes.
Dirección: Sucre s/n, Quinua, Ayacucho. Teléfono: 066-529057.

Artesano Juan Cárdenas Flores
Don Juan posee un taller de platería llamado Qollque Wasi (casa de plata) en la calle Pomapaccha de San Blas, donde modela, burila, repuja, funde, pule con precisión, pulcritud y creatividad objetos litúrgicos, personajes costumbristas, vestidos para las imágenes escultóricas de Niños Manuelitos, Cristos, Vírgenes y Santos.
Dirección: Calle Pumacahua N°634, San Blas, Cusco. Teléfonos: 084-229701 Celular: 084-984439310.

Asociación de Artesanas de Grocio Prado
En el distrito de Grocio Prado, en Chincha, las mujeres se han dedicado a la actividad artesanal de la cestería a partir del junco (scirpus americanus), recurso que abunda en la costa peruana. Incluso han aprendido a usar la totora, la caña brava y el bambú.
Dirección: Calle san Antonio N° 405, Grocio Prado, Chincha, Ica. Teléfono: 056-261099 Email: artesaníadomitila@hotmail.com

Familia Alfaro Núñez
La familia Alfaro se dedica al bordado y al burilado de mates en el pueblo de Cochas Grande, en su familiar Artesanías K´jantu Huayta .
Dirección: Av. Huaytapallana N° 220, Cochas Grande, El tambo, Huancayo, Junín.
Celular: 964505919.

Asociación de Mujeres Artesanas del Norte Chico
Está conformada por mujeres de los distritos de Végueta, Santa María y Hualmay de la provincia de Huara. Trabajan y hacen paneras, cofres, bolsos de mano, sombreros, objetos de suma utilidad y bellamente decorados con fibras teñidas de vistosos colores.
Dirección: Av. Bolognesi N° 501, Végueta, Huara, Huacho, Lima. Teléfono: 7896819.

Cerámicas El ingenio
Trabajo de niños, adolescentes y jóvenes. Se dedican a la cerámica y la escultura. Trabajan piezas utilitarias y decorativas.
Apoyados por la Municipalidad de El Ingenio. Nazca. Ica
ww.ceramicaselngenio.com
Turismo Vivencial y Alfarería en Raqchi
Se dedican a la cerámica y hacen piezas diversas. Un grupo de pobladores está dedicado también al turismo vivencial.
Contacto: Raqchi Raíces Incas. Plazoleta de la Comunidad de Raqchi. Cusco.
E- mail: raicesinkasraqchi@hotmail.com

Red Nacional de Mujeres Afroartesanas
Elaboran artesanía. Son hermosos sus nacimientos afroperuanos. También preparan comida y dulces típicos. Las dirige Marité Gallardo Aparcana.

Teléfono: 998589985. Email: afroartesanas@hotmail.com


Para un artesano es una bendición tener a la mano un insumo para transformarlo y crear piezas bellísimas.

Testamento de Ño Carnavalón

El Ño Carnavalón es quemado luego de leer su testamento.

 Cada año se escribe un nuevo testamento. Con la ironía y la sátira que permite el carnaval. El testamento del Ño Carnavalón, se convierte en Cajamarca y en muchos otros lugares del Perú, en un lapidario golpe de críticas a quienes no se han portado bien. Y claro, el punto preferido de la creatividad popular son las autoridades. Aquí un extracto de la introducción del Testamento del Ño Carnavalón leído en Baños del Inca el año 2007.  


Como rey de la alegría,
Como buen carnavalero,
E chupa’o y e canta’o,
Tanto que ahora ya me muero 
Mucha pena siento ahora
Por los hijos que se quedan,
Me pidieron carnavales,
Que después laven pañales 
Porque soy cholo educado,
Que no olvida a sus hijos,
Dictaré  mi testamento,
Para que no hayan lamentos
  
 Yo, el Ño Carnavalón: el rey de la alegría, del buen humor, del regocijo, el gozo y alborozo, del trago y la lujuria, había venido para quedarme a disfrutar de mi sancocha’o, de mi frito, de mi pan con rocoto, mi chichita de jora y mi cañacito. A disfrutar de mis lindos paisajes, de la compañía de mis fieles súbitos carnavaleros y de mis preciosas concubinas venidas de las trece provincias por estas fiestas. 
                    
Pero, como buen “cajacho”, como ustedes, y cumpliendo con la ley del carnaval, ni bien pise mi linda tierra, deber sus lindas mujeres y escuchar las coplas de mi carnaval, me puse a bailar y cantar, a comer y a beber tanto, que después de 3 días de soberbia jarana en esta fiesta del carnaval; después de los bailes y trasnochadas, ahora siento que la pelona, don sata, Lucifer, Belcebú, y Luzbel, me reclaman de urgencia para enseñarles como se disfruta de mi carnal cajamarquino, alejándome de mis coterráneos, amigos, parientes y paisanos. 

Pero, estos desconsiderados, han hecho que antes de llevarme, me sienta tan enfermo  hasta los huesos, que no me queda otra que elevar este testamento. Es así, que con la participación del Colegio de Notarios y sus más dignos representantes carnavaleros, lujuriosos y jaraneros mis queridos cumpitas los doctores, Miguel Ledesma, Marco Vigo, Jaime Cacho y demás encorbataòs, quiero dejar mi legado y mi herencia a mis hijos, los presentes y los que están por venir; a mis parientes, chocheras compañeros de juergas, amantes, y entenaòs que conseguí en esta bella comarca; y de esta manera descansar en los calientes perolitos de mi querido distrito de Baños del inca, el más bello balneario de toditito el Perú, donde la gente también disfruta de sus carnavales y chupa su cañazo, su chicha y su guarapo como no hay otro lugar. 



(Fragmento del Testamento del Ño Carnavalón. Cajamarca. Febrero 2007)


Cuando comienza el carnaval, victorioso y feliz ingresa a la ciudad el Ño Carnavalón

Tras la máscara de alambre



Roberto Aguirre y su terquedad para seguir creando. Foto: Colectivo Neblina


Las huellas de una época pueden servir, para que en otro momento, haya posibilidad de encontrar al personaje y aprender de su talento. En una ciudad como Cajamarca, hay muchos, uno de los que recuerdo con mayor cariño, es don Roberto Aguirre, el mascarero.


Ostentar el título de “Capital del Carnaval Peruano” ha permitido que las actividades festivas se mantengan a lo largo del tiempo y aunque muchas de ellas han variado, es todavía  una gran opción visitar Cajamarca durante los carnavales. 

Centrado en la creación de trajes coloridos en cada barrio, donde además se gesta la celebración y la competencia, el carnaval cajamarquino tiene un programa bastante nutrido que alcanza su máxima expresión cuando el Ño Carnavalón y su esposa, Doña Carnavalona, parten en recorrido fiestero desde el Barrio Santa Elena, donde además, por años, se han encargado de armar, decorar, mantener y cuidar a estos personajes en cuyo nombre se canta, se moja y se pinta.

Cajamarca es una ciudad que ha crecido manteniendo sus antiguos colores y creencias. Es Patrimonio Histórico y Cultural de las Américas y dicen que el término Cajamarca podría significar: Tierra o provincia del hielo, paso de las montañas, lugar de espinas, pueblo del rayo, y más. Aunque la hemos nombrado repetidas veces, cuando hablamos del encuentro de incas y españoles, del Padre Valverde, de Pizarro y de Atahualpa; tenemos la posibilidad de darle una mirada distinta, siempre. Cada viaje tiene que ser una huella, un rescate, una transformación. 

En carnaval o en otras épocas es posible reencontrarse con don Roberto Aguirre, el mascarero insignia del carnaval, aunque en la actualidad esa máscara de alambre, tan tradicional y típica, ya no sea tan usada por los carnavaleros. 

“La máscara de malla y alambre empieza con el abuelo, él comenzó a hacer y lo llevó a diferentes partes del Perú. Viajó por Huánuco, Puno, Cuzco, Arequipa y radicó un poco aquí en Cajamarca. Ese arte de hacer las máscaras de malla de alambre le enseñó a mi papá. Mi papá me enseñó a mí”.

Recibió el don y se ha quedado hasta hoy con ese talento. Claro que tuvo que instruirse y tecnificarse en solitario, leyendo, mirando, creando, ingeniándoselas, pues don Roberto es autodidacta. Rodeado de herramientas, materiales y máscaras en jebe o silicona, en papel maché, en alambre, don Roberto sigue creando aunque sienta que la demanda ha bajado y que muchos lugareños no aprecian su trabajo. 

En su casa-taller del jirón Junín, a una cuadra de la Plaza de Armas de Cajamarca, lo encontré hace algunos años y entre muchas cosas, me dijo:

Sonaly: Sus saberes los trasmitirá a sus hijos?
Roberto: Intento, pero ellos, quieren otras cosas, ya quieren irse afuera, ya no les llama la atención, entonces pueda ser que acá nomás se termine la tradición de las máscaras de malla o de alambre.
Sonaly: Ojalá no
Roberto: Dios quiera que no todavía, me conserve unos añitos más para poder dejar a mis herederos. A mis hijos les estoy inculcando, les estoy escribiendo un libro con todos los secretos para confeccionar las máscaras en diferentes materiales. Vamos a ver como resulta y se pueda continuar con una tradición de más de 140 años.


Jolgorio carnavalero para el recuerdo.

Cantos de Carnaval



Se nos fue el carnaval, pero todavía no lo dejamos ir, así que ha recordar algunos cantos y tonadas en las celebraciones urbanas de Ayacucho y Cajamarca.


Contagiante baile de carnaval con la Comparsa del Barrio Magdalena de Ayacucho.

Juego carnavalero en el Barrio San Pedro de Cajamarca

En la ciudad de Ayacucho las comparsas urbanas deben estar finalizando sus ensayos. Cómo la mayoría de integrantes trabaja, los ensayos son por la noche. Se juntan en cada barrio, en un local propio o en uno alquilado. Repiten cada paso y cada uno de los versos inventados o recreados para la ocasión. En los cantos, por lo general, se habla del amor, del barrio, de la localidad de origen, de los buenas y malas gestiones de las autoridades, de lo que afecta o alegra a la población.

En la ciudad de Cajamarca, el carnaval está relacionado con la copla, con el verso jocoso y contestón. Se habitúa realizar contrapuntos, sobre todo entre hombres y mujeres. Uno de los dos comienza y lanza la frase y la otra o el otro responde con mayor contundencia y sarcasmo. En la actualidad, sin embargo, la copla ya no es tan espontánea, pero hay concursos organizados por el Patronato del Carnaval u otras instituciones que reavivan esta costumbre que se niega a desaparecer.


Aquí un par de cantos para reconocer letra, inspiración y tradición:

Uno:
Llegaron los carnavales
Carnavales 2008
Hermanos ayacuchanos
Abran ventanas y puertas
Aquí llega la esperada
Comparsa Cangallo Corazón
(…)
Como poder olvidarse
La historia 78
Allá en mi tierra Cangallo
Estudiantes secundarios
Para alcanzar la justicia
Lucharon siempre valientes
Para alcanzar la victoria
Murieron siempre valientes
(Canto de la comparsa: Cangallo Corazón, durante los festejos del carnaval de Ayacucho)



Disfrute total con las ocurrencias y la picardía nata de las mujeres carnavaleando en Ayacucho.


Dos:
El cuy con papa

Les voy a decir ahora
Con todita la razón
Que el cuy y la rica papa
Son propios de esta región
(…)
La papa crece en la chacra
Los cuyes en la cocina,
Pero al juntarse en el plato
Dan la gran comida andina

Tenemos nuestro cuy frito
Con trigo y papa amarilla,
O también el cuy guisado
¡Qué ricura y maravilla!...
(Copla cajamarquina. Segundo puesto del concurso “coplas de mi tierra”. Carnaval de Cajamarca. Año 2007)

  


miércoles, 19 de febrero de 2014

Todo se soporta



Adelantándonos al carnaval, cuya fecha está marcada por el Miércoles de Ceniza que este año es 5 de marzo, vamos a viajar a la región Ayacucho, pero a una de sus provincias más alejadas, nos vamos a ir hacia Andamarca, pues aunque esté lejos de la capital regional, se siente el espíritu mágico de esta celebración emparentada con la tierra, con el desborde y el amor, como tiene que ser.



Antes de la cuaresma hay licencia para amar, danzar y beber. Si hay que probar fuerza, bienvenido; sino esperar hasta el último día para sentir la bendición del látigo.


Hola Gabriel:

Ahora que te observo, plácidamente dormido, quiero iniciar el viaje y llevarte a la tierra de los andenes, a la bella y mítica Andamarca (Lucanas – Ayacucho), donde además de la Fiesta del Agua, el carnaval o pukllay se apodera de los pobladores y los hace danzar , danzar, danzar y danzar...

Durante el  carnaval la protección celestial está a cargo de la Santísima Trinidad, Santa Rosa, San Isidro Labrador y el Niño Víctor Poderoso. Sin embargo, la energía festiva viene con la Chimaycha, el espíritu de la madre tierra o la mujer de los wamanis, dioses tutelares que moran en lo alto de las montañas.

Los mayordomos, representantes de cada imagen sagrada, dan la bienvenida a los visitantes con la sabrosa ullada u ollachinacuy, hecha a base de carne y frutos que empieza a regalar la chacra: choclos de enormes y hermosos granos, papas grandes y de suave textura, habas verdes y brillantes como el campo cuando recibe las milagrosas gotas de agua, coles coposas y frescas,  duraznos maduros que llegan al plato a darle el toque  dulzón y  atractivo que el paladar aprecia al degustar esta gama de ingredientes, que solo se juntan entre coloridas serpentinas.

Los protagonistas de la mesa especial del banquete, cuya reina es la ullada,  son el cantor, el sacerdote, los previsteros o revistes, aquellos que se encargan de cambiar y cuidar a cada figura religiosa, y las muñidoras o muñecas, mujeres que cambian las flores del templo y de sus santos patrones, como el Niño Víctor, caprichoso y juguetón, quien luce sus 25 centímetros entre pica pica y talco rosado, entre ese poncho marrón y el chicote de cuero que cuelga de su cuello hasta el Miércoles de Ceniza.

Gabriel, cuando los españoles trajeron los carnavales, en nuestro territorio se hacían sacrificios para que la cosecha fuera buena. Febrero era el mes de las lluvias y las flores. Se asimila el festejo, pero no se olvida el pasado, se sigue hablando con la pachamama y el amor de pasñas y maqtas, de solteras y solteros, está en cada paso de baile y hay que descubrirlo cantando, haciendo piruetas con el caballo como en Sacclaya (Andahuaylas – Apurímac) o estrellando las frutas en el cuerpo del otro “hasta que reviente agua colorada”. 

Relata Juan Erasmo Bendezú, periodista y autor del libro “La Fiesta de los Apus” que “la señora Chimaycha sale en los carnavales para gozar encarnada en los chimaycheros o danzantes. (…) Cuando termina la fiesta, vuelve a internarse en su morada: montañas, cataratas y manantiales, donde a ciertas horas del día o de la noche suele cantar , por eso las mujeres y varones saben componer canciones al instante”. 

Y supongo yo, que la Chimaycha impide que los cuerpos de estos jóvenes pierdan movimiento, porque te contaré, querido Gabriel, que bailan sin parar durante toda la semana. Son comparsas de chimaycheros que invaden las calles de Andamarca. Avanzan en zigzag como si delinearan la forma del río. Siguen las notas del arpa y el violín. Zapatean, cantan, ríen. Visitan a otros conjuntos, compiten, se adornan y enamoran. La chimaycha propicia el encuentro sentimental de muchachos y muchachas, aunque al cantar  hablen del mal servicio de las empresas de transporte, de esas ganas de reencontrarse con los paisanos, de las autoridades, de huaycos y derrumbes, del cielo gris, de las lluvias y el sol.

Como la emoción no solo atrapa a los solteros,  es momento que  hablemos del Carnaval Vasallo. Quienes lo bailan, a ritmo de flauta y tinya, son los previstes, esos señores mayores que asisten a los santos. Ellos danzan al lado de las muñidoras, mujeres especialistas en rodear de flores frescas a las mismas imágenes. La melodía es desafiante y guerrera. Marcan el compás con una banderita cubierta de campanillas y casi al terminar la celebración, caminan hacia Puquioqta, un acueducto preincaico, donde deberán realizar el pachatasayc o lavado de ropa.

Es la costumbre que los une en el agua. Una tinya junto a la flauta. Zapateo de ancianos sobre el pasto. Una manta que descubre los trapos sucios de la iglesia:  manteles, ropas del cura, tapetes, túnicas de algunos santos. Los varones refriegan varias veces y escurren lento. Colocan las telas sobre piedras y ramas. Aún sin sol secarán pronto. Mientras ellos juegan y terminan en medio de la poza, mojados y contentos. Una tinya junto a la flauta. Zapateo de ancianos sobre el pasto. 

Gabriel, tu aún no lo sabes, pero estamos viajando a través de mi memoria. Escucha: Lavar las telas del templo como un acto de purificación requiere hacer  lo mismo con el cuerpo de cada carnavalero, pues se ha dicho desde el inicio de la fiesta, que en estos días los demonios andan libres. Cada mayordomo usará el chamberín de tres puntas de cuero crudo y golpeará al bailarín, aconsejándolo y recriminándolo. Luego, los castigados tendrán que beber el yawarchan, un brebaje de hierbas que según refieren es la sangre de Cristo.